Esperanza por un milagro
Continuando la búsqueda de grandes vinos con buena relación de precio-calidad, hoy quiero hablarles de un exponente salteño que supo ganarse su lugar en la góndola con el correr de los años. 
Por diversos motivos que no vienen al caso, hoy mas que nunca hago mío el significado del nombre del vino: Esperanza por un milagro es lo que quiere decir Amalaya en lengua indígena.
Allá por 2011 el proyecto Amalaya se separó de Colomé (también de la Familia Hess) y se consolidó como bodega independiente de los Valles Calchaquíes. «Donde otros vieron un desierto nosotros vimos grandes vinos» reza el slogan de la bodega y luego de haber probados todas las añadas de este corte de tintos de altura, puedo decir que no están tan equivocados. 
Hoy les hablo de la cosecha 2013 que se trata de un corte de 75% Malbec, 15% Syrah y 10% Cabernet Sauvignon en el que apenas el 30% del vino pasó 10 meses por roble francés.
A la vista un rojo intenso con destellos púrpura, una nariz característica del norte con destaque de frutas rojas, flores, notas terrosas y especias como la pimienta. En boca entra muy suave, y explota en medio de boca con taninos suaves y redondos, sabores frutales, cuerpo medio y acidez justa que en cada trago nos regala un rico, elegante y persistente final.
El precio sugerido de $98.- está muy bien y por algo ha sido elegido Best Buy por Wine Spectator. 
Hasta la próxima!!!!

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