Descorchamos un vino de 20 años y esto fue lo que pasó

Nos juntamos para hacer un Back to the Origins y Maxi trajo dos vinos, uno francés y otro clásico de 20 años y esto fue lo que pasó cuando lo descorchamos.

Aprovechando que el miércoles 18 de mayo era día no laborable por el Censo, el martes 17 nos juntamos en casa con Maxi. La idea era clara: hacer una Paella y descorchar la última botella de la cosecha 2002 de un clásico de todos los tiempos: Luigi Bosca Reserva Cabernet Sauvignon. Aprovechamos la ocasión para brindar por mi cumpleaños que había sido en marzo y habíamos podido chocar copas.

Antes de comenzar déjenme contarles, para los que no lo saben, que Maxi es es un gran guardador de vinos. Por eso, en su cava siempre aparecen estas perlas de varios años que hasta quizás él ni se acuerda que estaban ahí (no era el caso de este vino de 20 años que descorchamos).

Cuando tenemos frente a nosotros una botella que supo esperar tanto tiempo para ver la luz, la solemos tratar con cierto cuidado y mas atención que otras. Uno pone muchas expectativas en ese «tesoro» guardado y pretende que todo salga bien para poder disfrutarlo como se merece. Por ello, previo al ritual de descorche, preparamos todos los elementos que podíamos haber necesitado: Sacacorchos tirabuzón, sacacorchos de láminas, decantador, filtro, encendedor, y obviamente copas.

Descorchamos un vino de 20 años

Primero cortamos la cápsula y procedimos a la inserción del sacacorchos de láminas. Entró fácil. El corcho no estaba demasiado agarrado al vidrio como nos ha pasado en alguna oportunidad en la que tuvimos que calentar el cuello con un encendedor para aflojar el corcho. Acto seguido, se comenzó a girar lentamente para despejar por completo el corcho e iniciar la tracción. Sin dudas había una victoria en puerta. El corcho venía saliendo lento y muy bien.

Pero (siempre hay un pero) al promediar la extracción, Maxi sintió que la resistencia se aflojaba y al mirar bien, pasó lo que nadie desea en este momento. El corcho se quebró y el impulso de la tracción hizo que saliera desgarrado apenas abajo de la mitad de su tamaño.

Afortunadamente, la técnica de palanca que explicamos acá nos ayudó para continuar la extracción y finalmente lo descorchamos y comenzamos a darle oxígeno a este vino de 20 años, trasvasándolo al decanter en el que permaneció por más de una hora y que más adelante te cuento cómo estaba.

La paella

Obviamente, si hay Back to the Origins, hay algo rico para comer. Como hace unos meses había participado de un almuerzo con la gente de Catena Zapata y Pampa’s Organic, donde nos llevamos de regalo una variedad de arroces, le pedí a Maxi que prepare una paella ya que tenía un paquete de arroz de grano corto ideal para paella.

Se trata del Gran Reserva Grano Corto Formosa, un arroz orgánico pulido de calidad 00000 y libre de gluten que fue madurado durante 24. Tiene la textura y forma similar al clásico arroz bomba.

La preparación fue siguiendo la receta de Diego, el cuñado de Maxi que tiene un restó en Fuerteventura, Islas Canarias, España.

Paella

La previa

Obviamente, mientras se iba haciendo la paella y se abría el vino en el decanter, tuvimos que meter un aperitivo y picar algo. Unas semanas antes de esta juntada, habíamos tenido un Zoom con la gente de Compañía Destilera Andina con quienes probamos un Vodka y un Gin. Este último, Belladonna Andes Dry Gin me gustó muchísimo y preparé unos Gin Tonic para que lo pruebe Maxi, que quedó sorprendido por la aromática y el sabor del producto.

En la tabla, apenas unos quesos, algo de bondiola y frutos secos. La idea era amenizar la espera y abrir boca con el trago.

Luigi Bosca Reserva Cabernet Sauvignon 2002

Tal como conté mas arriba, este es el vino de 20 años que descorchamos para esta edición del Back to the Origins. En primer lugar nos llamó la atención su color porque esperábamos mas signos de evolución. Por el contrario, se mostró con un color granate y con buen brillo.

La nariz fue increíble, porque copa tras copa fue desplegando muchos aromas. Mucha complejidad para detectar descriptores con un bouquet dado por el envejecimiento en botella que fue muy placentero sentirlo. A medida que se fue abriendo, la paleta iba cambiando y aparecían la fruta roja madura, las especias, alguna nota floral, una punta terrosa, y una madera sutil muy integrada.

En boca, este vino de 20 años que descorchamos sin dudas fue maravilloso. De ataque suave, se lo siente aterciopelado, amplio y de taninos dulces. Un vino redondo, sin aristas, con cuerpo medio y sabores frutales con un fondo de vainilla. Su final fue largo con retrogusto dulce y especiado.

En resumen, un gran vino que supo esperar para ver la luz y aunque unos años antes se nota que estuvo en la cresta de la ola, realmente se bancó muy bien la guarda y se disfrutó al ciento por ciento.

Luigi Bosca Reserva Cabernet Sauvignon 2002

Nos quedamos manija

Cada vez que hacemos estas juntadas, en la que descorchamos un vino de tantos años (20 en este caso), Maxi trae alguna otra perla de Back Up, por si sale mal el principal. Como ya contamos, salió perfecto pero la etiqueta a descorchar invitaba a hacerle los honores. Se trataba de un Delas Saint-Esprit Côtes-du-Rhône 2014. Un delicado corte de Syrah (mayormente) y Garnacha de la región Sur del Ródano que si bien es un estilo muy diferente al Luigi. Quizás lo hubiésemos disfrutado más si lo tomábamos primero. Color profundo con tonos rojos y violáceos. La nariz de frutos rojos, algo floral y regaliz (caramelo media hora). En boca amplio y redondo con taninos sedosos y final largo. Siempre es linda experiencia probar vinos del viejo mundo y seguir ampliando el conocimiento del universo vitivinícola.

Cerrando como siempre

Luego de la gran velada, cerramos con café en cápsulas de Kapselmaker (línea Haus) y unas masas secas tipo alfajores para acompañar.

Sin dudas una nueva gran velada en este camino de más de 12 años que llevamos recorriendo con Maxi.

Salud 🍷

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