BEBE Vinos: música, historias y copas llenas de sentido

No todos los lanzamientos de vino suenan con la misma melodía. Algunos, como el de BEBE Vinos, logran combinar ritmo, emoción y contenido en perfecta armonía. Estuve en la presentación y fue una de esas veladas donde el vino, la música y la charla se mezclan naturalmente.

Carlos José Contepomi, o simplemente Bebe, como lo conocemos todos, presentó su línea de vinos junto a Fran Evangelista y Victoria Pons, el talentoso equipo detrás de CrowdFarming.Wine. “Siempre conté historias a través de la música. Charlando con Fran entendí que también podía hacerlo con el vino, y así nació BEBE Vinos: un nuevo capítulo en mi vida”, dijo Bebe, con esa sonrisa que combina timidez y desparpajo.

Y así fue: una charla distendida, con copas servidas y una energía muy propia de Bebe, donde cada vino parecía tener su acorde y su compás.

Nika Club Omakase, escenario perfecto

El evento tuvo lugar en Nika Club Omakase, un espacio que Bebe definió como “mi segunda casa”. El equipo de Nika diseñó especialmente el menú de maridaje después de probar los cinco vinos, una experiencia donde la cocina y la copa dialogaron de igual a igual.

Cada plato fue pensado para acompañar una historia, reforzando la idea de que estos vinos no solo se beben: se escuchan, se sienten, se comparten.

La idea y el espíritu

El concepto de BEBE Vinos nace del verbo beber y lógicamente de su apodo. La cacatúa del logo no es casual: representa curiosidad, inteligencia, palabra y alegría.

“Cuando empezamos a definir el estilo de vinos, me dijo: quiero vinos disfrutables, que se bajen la botella”, comentó Fran Evangelista entre risas. Son partidas limitadas —mil botellas de cada etiqueta— elaboradas con uvas seleccionadas del Valle de Uco y Luján de Cuyo.

Detrás del proyecto hay técnica, pero también emoción. En cada contraetiqueta, un mensaje personal de Bebe, como si fuera un track oculto de viejos discos.

Vamos a los vinos

BEBE Sauvignon Blanc 2025 – $18.000

Proveniente de La Carrera, Valle de Uco, a 1.450 metros de altura, es puro vértigo y frescura. De color amarillo verdoso, combina cítricos, lima, flores y un fondo de ruda. Con apenas 10,9% de alcohol, vibra en boca con una acidez natural perfecta.

En la charla, Bebe comentó que lo pensaron “para arrancar la noche, para brindar y seguir charlando”. Lo sirvieron con una croqueta de pollo, pato y palta: maridaje ideal.

BEBE Pinot Rosé 2025 – $21.000

Rosado de Pinot Noir, también de La Carrera. Cosecha temprana, prensa suave y fermentación a baja temperatura. El resultado: un vino fresco, equilibrado y frutado, con notas de pomelo, piel de naranja y rosas.

“No queríamos un rosado tánico; buscábamos fruta y alegría”, explicó Fran. Se entiende apenas se prueba: es luminoso y vivaz, como una canción de domingo al sol.

BEBE Malbec 2024 – $23.000

Un Malbec pensado desde Luján de Cuyo, no desde Uco. “Buscábamos taninos amables, dulzura y tomabilidad”, contó Victoria Pons.

Color púrpura profundo, aromas a frutos rojos, cassis y violetas. Boca redonda, joven y franca, sin madera, solo tanques y parte en huevos. “El malbec es el bajo”, diría más tarde Joe Fernández, haciendo analogía de los vinos con una banda de rock.

BEBE Pinot Noir 2023 – $49.000

La cepa favorita de Bebe. Color rojo brillante, aromas de frambuesas, guindas y rosa mosqueta, con notas de grafito y ahumado suave. Paso por barricas de segundo y tercer uso durante 12 meses.

“Lo pensé como mi vino más personal”, dijo Bebe. “Si el rosado es la frescura, el Pinot es la introspección.” Lo acompañamos con una cazuela de langostinos y hongos: sublime.

Este Pinot fue uno de los mas aplaudidos. Cuando Sol Tony le preguntó si tenía algún Pinot modelo en el que se haya inspirado, Bebe mencionó al Dog Point, un Pinot Noir de Marlborough, Nueva Zelanda que le gusta mucho.

BEBE Bandada 2022 – $97.000

El cierre fue con Bandada, el más complejo de todos: un corte 55% Malbec (Gualtallary), 40% Cabernet Franc (Los Chacayes) y 5% Petit Verdot (Agrelo).

De color rojo intenso brillante, conjuga ciruela pasa, cereza en licor, tabaco y humo. Paso por barricas de primer y segundo uso durante 24 meses. De boca envolvente, elegante y con un final larguísimo.

Un vino de alta gama pensado para guardar e ir disfrutando su evolución con el paso del tiempo.

Cuando la música y el vino se tocan

Al final, Bebe levantó su copa y dijo:

“Cada botella tiene algo de mí, de mis recuerdos, de esos encuentros que quiero seguir compartiendo.”

Y fue Joe Fernández quien sintetizó la noche con una metáfora perfecta:

“Los tres jóvenes son como un power trío: el Malbec es el bajo, el Rosado la batería y el Blanco guitarra y voz. El Pinot Noir es Andrés Calamaro, y el Bandada sería Charly García.”

Nada más que agregar.
Solo dejarse llevar por la melodía de cada copa.

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