Un blanquito de Río Negro
Una de las cosas que más agradezco de haberme metido en el mundo del vino es la de haber descubierto el universo de los blancos. Nunca me hubiese imaginado parado en la góndola buscando un blanquito, que no sea alguno de los dos clásicos que traspasaron generaciones como el Etchart Privado y el Castel Chandon. […]
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