¿Cómo se cata un vino? Guía para principiantes

La vista, el olfato y el gusto: los tres pasos claves que todos deben tener en cuenta para aprender cómo se cata un vino como un profesional.

¿Qué significa catar un vino? ¿Cómo se hace? ¿A qué hay que prestarle atención? Muchas personas que se acercan por primera vez al mundo del vino, tienden a verlo como un círculo cerrado y secreto de sommeliers.

Sin embargo, cualquier persona que quiera dar sus primeros pasos como enófilo o simplemente degustar un vino en su casa puede hacerlo siguiendo unos simples pasos. En este artículo te compartimos una guía fácil y práctica para principiantes para que puedas aprender desde cero a catar vinos como un experto.

Los tres pasos básico de toda cata son:

  1. Etapa visual o cata por ojos.
  2. Etapa olfativa o cata por nariz.
  3. Etapa gustativa o cata por boca.

Vale aclarar que estas etapas son consecutivas y no deben saltarse pasos al momento de hacer nuestra primera cata. Esto se debe a que las sensaciones que nos deje cada etapa de la cata tendrán relevancia en la siguiente etapa (ya veremos por qué).

Catando vinos

Sin más que decir, vemos cuáles son los pasos a seguir para catar un vino.

Etapa visual o cata por los ojos

Descorchá el vino y servite una medida aproximada de 2 dedos en una copa. Esta medida es ideal para que el vino no se caliente pero que aún así tenga suficiente volumen como para apreciarlo.

Una vez servido en la copa, lo que debemos hacer es poner la copa delante de una pared blanca o algo que genere contraste con el color del vino. Luego reclinamos el vaso a 45° para observar el color y la intensidad del vino.

¿Qué nos permite este movimiento?

Este movimiento nos permite saber la edad del vino a través del color que tiene.

Si estamos catando un vino tinto (clásicos en Argentina) cuanto más rubí o violáceo sea el color del vino, quiere decir que se trata de un vino joven, es decir, un vino que fue embotellado rápidamente y no tiene paso por madera.

Si por el contrario el color del vino es más anaranjado, teja o ocre, seguramente se trate de un vino de mayor edad.

Por otro lado, también debemos prestar atención a la translucidez o transparencia del vino. Generalmente, cuando menos intensidad de color tiene, más translúcido es. Esto generalmente tendrá relación con un vino más ligero en la boca.

Lo mismo se entiende para el caso opuesto: más intenso de color, menos translúcido, más volumen en boca.

Tras esta primera observación, volvemos a inclinar el vaso a 90° para ver la fluidez del vino. El movimiento del líquido por la copa dejará detrás suyo un rastro, que en el mundo del vino se los llama “lágrimas” o “piernas”.

Las “lágrimas” o “piernas” son las que nos dirán todo sobre la densidad y graduación alcohólica del vino que estamos catando.

Si el rastro persiste en la copa, significa que ese vino tiene una densidad y graduación alcohólica alta. Si los rastros regresan rápidamente a su posición en el fondo de la copa, significa que su densidad y graduación alcohólica es baja en comparación con otros vinos.

Como catar un vino - Fase Visual

Con todas estas sensaciones y características halladas durante la fase visual, pasamos a la fase olfativa

Etapa olfativa o cata por nariz

Una vez realizada la cata visual, colocamos la copa a 45° pero esta vez hacemos algo diferente. Apuntaremos la copa hacia nosotros y, sin agitarla, acercamos la nariz al vino e inhalaremos suavemente para intentar captar los aromas del vino.

En esta instancia es donde quizás encontremos mayores dificultades si no tenemos una nariz entrenada. Pero a no preocuparse, porque con esta guía y con un poco de práctica cualquier persona puede ser un catador experto.

Los aromas que primero debemos identificar son los llamados aromas primarios. Estos aromas son los característicos de la uva. Si es un tinto, sus aromas serán más frutales seguramente. Si es un vino blanco o rosado, sus aromas serán más cercanos a los cítricos, a las frutas blancas o a los vegetales.

A su vez, estarán presentes los aromas propios del varietal y la edad del vino. Por ejemplo, un malbec seguramente tendrá aromas a flores y frutos rojos y negros. En cuanto a la edad, si el vino tiene un paso por madera, encontraremos olores y sabores relativos al café, al chocolate y la vainilla, entre otros.

El segundo paso es alejar la copa del rostro y, tomándola desde el tallo, girar el recipiente para darle oxígeno a la bebida. Luego volver a oler el vino y detectar si se repiten los aromas anteriores o si encontramos nuevos descriptores.

Lo más posible es que en esta segunda cata por nariz encontremos los mismos aromas que antes pero más exacerbados que la primera vez.

Cómo se cata un vino - Fase olfativa

No te preocupes si en tu primer intento te es difícil hallar aromas distintos a los que hallaste antes. Es común y, como todo, con la práctica se aprende.

Etapa gustativa o cata por boca

En esta última etapa debemos sorber un pequeño trago del vino que estemos catando. Con esta acción podremos percibir las sensaciones que evoca en nosotros el vino.

Por ejemplo, sino la sensación que nos deja en la boca es “acalorada” hablaremos de un vino con vinocidad o de su graduación alcohólica (la que crea “piernas” en la fase visual).

Si el vino nos deja una sensación fresca, entonces estaremos frente a la acidez del vino, más predominante en los vinos blancos.

Si el vino nos evoca una sensación de sequedad o astringencia, entonces estaremos en presencia de los taninos del vino.

Cómo se cata un vino - Fase gustativa

Balance final de la cata

Una vez identificado este perfil del vino, nos resta hacer un balance. ¿Están todas las etapas en equilibrio?

Por ejemplo, en relación a los aromas, un punto a verificar es si las notas aromáticas halladas en la etapa olfativa las hallamos luego al momento de degustar el vino en boca.

Si a nuestro parecer las características coinciden o se alinean con las expectativas generadas desde la nariz, estaremos hablando de un vino franco.

Ahora que aprendiste cómo se cata un vino como un profesional, te invitamos a que lo intentes en tu casa. No está mal empezar con los vinos que tengas en tu vinoteca o que hayas comprado en el supermercado para probar. ¡Es todo cuestión de práctica!

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Jesus Seco dice:

    Muy informativa la explicacion ,pero me gusta hir a las degustaciones presencial donde te sacas las dudas y aprendes un monton de vino ,cada persona es distinta ,para cada degustacion nunca coiside y esto es importante y con las comidas varian los vinos y los gustos .Gracias abrazo

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