Resumen del año y los mejores vinos que me dejaron huella en 2024
¡Qué año, queridos lectores! Cada diciembre me gusta tomarme un momento para reflexionar sobre lo vivido y compartir con ustedes un resumen de los mejores vinos que más me impactaron a lo largo del 2024. Este año fue particular para mí, marcado por una situación de salud que me llevó a reevaluar mi relación con el vino y la vida en general. Pero antes de adentrarnos en los detalles de mi top 5, quiero contarles un poco de lo que fue este año.
En enero, sufrí una oclusión ocular debido a un pico de presión arterial. Fue un susto grande que derivó en estudios, controles médicos y cambios en mi rutina diaria. Tuve que empezar a tomar medicación para la presión y el colesterol, lo que afectó también mi consumo de vino. Como resultado, hubo menos publicaciones en el blog durante los primeros meses. Sin embargo, la buena noticia es que recuperé la vista, y lentamente volvió la posibilidad de disfrutar del vino de manera moderada y consciente.
A pesar de las dificultades, este año también trajo alegrías. Participé en eventos organizados por varias bodegas, donde pude conectar con productores y colegas apasionados. Además, refloté mi proyecto de Magia y Vino, explorando nuevos formatos y creando videos más extensos que fusionan dos de mis grandes pasiones. Con todo esto, aunque el año fue distinto, no por eso menos memorable.
Mis mejores vinos del 2024
Ahora, sin más preámbulos, les presento los cinco vinos que se ganaron un lugar especial en mi corazón (y en mi copa) este 2024.
1. Casa Boher Gran Reserva 2015
Este blend de altura elaborado por Casa Boher es una joya enólogica que refleja la maestría y la paciencia. Con 14 meses de crianza en barricas de roble americano y francés sumado a 8 años de estiba, su complejidad aromática es sorprendente. En nariz, destacan notas de frutas rojas maduras, frutos secos, chocolate amargo, un toque de café. En boca, es elegante, con taninos sedosos y un final prolongado que deja un eco de frutas y madera perfectamente integradas.
Lo disfruté mucho a ciegas en la juntada de fin de año del Grupo de Cata B con amigos, acompañando las insuperables empanadas de pollo de Sánchez & Sánchez. Es un vino que pide tiempo, tanto para ser descorchado como para ser disfrutado lentamente. Una verdadera obra maestra que demuestra por qué los vinos guardados ganan complejidad con los años.
El corte que compone esta añada es 60% Malbec, 25% Merlot y 15% Cabernet Franc.

2. FIN Single Vineyard Chardonnay 2019

Este Chardonnay, proveniente de San Patricio del Chañar, Neuquén, es un testimonio de lo que pueden lograr las uvas blancas en zonas frías. Elaborado por Bodega del Fin del Mundo, este vino despliega una frescura y mineralidad que lo hacen único. En nariz, sobresalen los aromas a frutas tropicales como ananá y banana, con un delicado fondo de flores blancas y sutiles notas de vainilla debido a su crianza parcial en barricas.
Lo descorché para una edición de Magia y Vino y la botella bajó como si nada. La acidez vibrante y su textura cremosa hicieron que cada sorbo fuera una experiencia memorable. Este Chardonnay es la prueba de que los blancos argentinos están alcanzando niveles de excelencia que no tienen nada que envidiarle a los grandes exponentes del Viejo Mundo.
3. Casarena Lauren Single Vineyard Agrelo Cabernet Franc 2018
El Cabernet Franc sigue consolidándose como una de las cepas más prometedoras de la Argentina, y este ejemplar de Casarena lo confirma con creces. Proveniente de un viñedo singular en Agrelo, este vino es una expresión pura de terroir. En nariz, despliega aromas a pimientos asados, ciruelas negras y un toque de grafito. En boca, es estructurado, con taninos firmes pero equilibrados y una acidez que le da gran potencial de guarda.
Una botella que tenía guardada en casa desde hacía tiempo y que la visita de mis primos que llegaron desde Costa Rica y Paraguay, ameritó el descorche. Lo acompañamos con un clásico asado «argento» al que no le faltó matrimonio, costilla ni bife de chorizo. Definitivamente, un vino que invita a seguir explorando la diversidad de nuestras regiones vitivinícolas.

4. Tres14 Malbec 2011

Este Malbec de larga guarda fue el broche de oro de mi Nochebuena. Con 13 años de evolución, el Tres14 Malbec 2011 deslumbró por su complejidad y estructura. En nariz, desplegó aromas terciarios que iban desde frutas pasas y cuero hasta notas de café y cacao. En boca, su equilibrio entre acidez, cuerpo y taninos sedosos fue simplemente magistral.
Fue el acompañante perfecto para una colita de cuadril al malbec con papas y batatas horneadas, realzando cada sabor del plato. Este vino es un ejemplo de cómo la paciencia y el cuidado pueden transformar una botella en una experiencia inolvidable.
Daniel Pi, su creador, aprovecha su apellido para nombrar a este vino como el el famoso número imperfecto que se redondea como el vino en tres14.
Sin dudas, uno de los grandes destacados de mi año.
5. Veuve Clicquot Brut
Para coronar el brindis de Navidad, el tío de mi mujer tuvo la generosidad de aportar a la noche una botella de Veuve Clicquot Brut, un champagne que nunca decepciona. Sus finas burbujas y su equilibrio entre frescura y complejidad lo hacen perfecto para celebrar momentos especiales. En nariz, se perciben notas cítricas, manzana verde y un toque de brioche que añaden elegancia. En boca, es vibrante, con una acidez refrescante y un final largo que invita a seguir disfrutando.
Fue el cierre ideal para una noche mágica, acompañando turrones y pan dulce. Este champagne me recordó que los momentos de celebración merecen siempre lo mejor, y el Veuve Clicquot estuvo a la altura de las circunstancias.

Tu turno: ¡Comparte tus favoritos!
Estos fueron mis cinco vinos destacados del año, cada uno con su historia y su momento especial. Pero ahora quiero saber de ustedes, mis queridos lectores: ¿Cuáles fueron los mejores vinos que más disfrutaron en 2024? Los invito a dejar sus comentarios con su propio podio. ¡Quizás descubramos juntos nuevas joyas para probar en 2025!

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Invitame una copa
Vengo del mundo IT y encontré en el vino una forma de contar historias, descubrir lugares y compartir experiencias. Me capacité en C.A.V.E. y desde El Vino del Mes escribo sobre vino argentino con una mirada cercana y curiosa. También soy ilusionista, creador de #MagiayVino (@magiayvino), guitarrista y miembro fundador AWB.
