1492: Cuando el vino cruzó el océano y la magia viajó con él

El mar no solo separa mundos: también los une. En 1492, las carabelas de Colón partieron hacia lo desconocido cargadas de provisiones, sueños… y toneles de vino. Entre cubierta y bodega, viajaban también historias, supersticiones y trucos de manos que harían sonreír a más de un marinero. Lo que no sabían era que, al llegar, estaban sembrando el inicio de dos historias paralelas: la del vino en América y la de la magia como entretenimiento en el Nuevo Mundo.

Magia y Vino a través del tiempo – Cap. 11

Bienvenido una vez más a este viaje a través del tiempo. Si me venís acompañando hasta aquí, ya sabes que estoy explorando cómo la magia y el vino se entrelazan a lo largo de la historia. Y hoy, te invito a subir a las carabelas de Cristóbal Colón para navegar hacia el mismísimo Descubrimiento de América. Imaginate la escena: finales del siglo XV, un mundo que creían plano y de repente… se expande.

El mapa Martellus, el que utilizó Cristóbal Colón en su camino a América
Mapa Martellus, previo al descubrimiento de América – GeografiaInfinita.com

El cruce del Atlántico fue un punto de inflexión cultural. El vino, símbolo de refinamiento y herencia mediterránea, viajó protegido en toneles, mientras que la magia viajaba en las manos y la memoria de marineros, soldados y aventureros.

Ambos eran más que simple carga: eran portadores de identidad. El vino representaba un lazo tangible con la tierra de origen; la magia, un puente invisible hacia las risas y la fascinación que hacían más llevaderos los días interminables de navegación.

El vino en las carabelas

En las listas de provisiones conservadas en el Archivo General de Indias y la Casa de Contratación de Sevilla, el vino aparece como elemento esencial junto al bizcocho, aceite y vinagre, según cuenta Felipe Pigna en el Diario de a bordo de Cristóbal Colón.

El agua dulce se corrompía en pocos días, mientras que el vino podía mantenerse durante meses, además de servir como medicina por sus propiedades antisépticas.

Coopers – Imagen tomada de La Evolución de la forma de las vasijas de vinocharlois.com

Su transporte requería barricas seleccionadas, muchas veces reutilizadas de viajes previos, lo que aportaba matices particulares al sabor. El tonel es un arte antiguo. Las barricas que cruzaron el Atlántico venían de manos de coopers (toneleros) especializados: duelas de roble, aros de hierro y las costuras selladas con brea de pino para que el vino resistiera meses en la bodega. Esa técnica —documentada desde la Antigüedad clásica y descrita por historiadores del envase— fue clave para que Jerez, Canarias y los vinos de Ribadavia (hoy D.O. Ribeiro) llegaran bebibles a las Indias. [fuente]

“El buen vino de Jerez, si al partir valía cinco, mareado vale diez”

Refrán popular
Imagen tomada de La Historia del VinoArgentina Vinos

Los vinos de ida y vuelta o mareados
En el siglo XVI, algunos vinos realizaban un viaje singular: partían en barricas rumbo a América y regresaban meses después a España. Durante la travesía, el vaivén constante del mar, los cambios de temperatura y la guarda en madera transformaban su carácter, aportando mayor complejidad aromática y suavidad en boca. Este proceso, conocido como vinos de ida y vuelta, se ha recuperado en tiempos recientes como homenaje a una tradición casi olvidada. [fuente]

Magia en alta mar

La vida a bordo estaba marcada por la monotonía y el peligro. Las crónicas de Gonzalo Fernández de Oviedo describen cómo los marineros pasaban el tiempo con juegos de dados, cartas y “juegos de manos” aprendidos en los puertos.

A pesar de haber realizado una profunda investigación, no encontré registros certeros de ilusionismo en el primer viaje de a las Indias. Y no es casual que en el final de Baja Edad Media, como cuenta El Origen de la Magia, ésta «tomó un giro bastante oscuro ya que se tenía la creencia de que los magos en realidad hacían pactos con el mismo diablo y esto para la sociedad de aquella época era razón suficiente para salir a perseguirlos con el fin de ser quemados».

Mas adelante, en 1524, durante la expedición de Hernán Cortés que dio lugar a la conquista del Imperio azteca, hay registro que llevaba a un «volteador» y a «otro que jugaba de manos y hacía títeres». [fuente]

La Malinche, traductora y consejera, junto a Hernán Cortés, en el intercambio de cacao y vino – según el Códice Durán (siglo XVI) – NotiConquista.unam.mx

Un viaje que cambia el escenario

Cuando el vino desembarcó en La Isabela y luego en Santo Domingo, comenzó un proceso de adaptación y siembra que transformaría la viticultura americana.

Fue el mismo Hernán Cortés quien impulsó a la viticultura en América, cuando en 1525 ordenó la plantación de viñedos traídos de España en las tierras recién colonizadas, sentando las bases de esta industria en el continente. [fuente]

El vino y la magia, aunque distintos en su naturaleza, comparten conexiones significativas en la historia del Descubrimiento de América y la era colonial. Ambos elementos fueron llevados por los colonizadores europeos a América y sirvieron, de diversas maneras, para el establecimiento y la consolidación de la nueva cultura dominante. El vino, fundamental para la Eucaristía, se arraigó con la evangelización, incluso sorteando prohibiciones reales. [fuente] La magia, cuenta «Claudinet« en Origen e historia de la magia en Argentina, fue empleada por los colonizadores para impresionar, sugestionar e incluso controlar a las poblaciones indígenas, utilizando el asombro para reafirmar su poder.

Curiosidades de Magia y Vino en el cruce del Atlántico

  • Los colonizadores españoles se encontraron con vides silvestres nativas, como las halladas por el explorador vikingo Leif Erikson en «Vinland«, o «Tierra del Vino«, (Canadá) alrededor del año 1000 d.C., aunque estas no se utilizaban para la vinificación. [fuente]
  • El misionero Bernardino de Sahagún documentó que los españoles ofrecían vino a los indígenas como gesto de hospitalidad y para introducir sus costumbres.
  • Los registros de la Casa de Contratación de Sevilla muestran que en 1505 ya se exportaban barricas de vino hacia América junto con juegos de cartas y dados como parte de la carga comercial.

Si recién llegás a la serie…

No te pierdas los capítulos anteriores, donde venimos haciendo un recorrido de la historia del vino y de la magia. Acá encontrarás el índice completo.

Lo que viene…

El desembarco en el Nuevo Mundo fue solo el inicio. En el próximo capítulo navegaremos hacia el corazón del Renacimiento, donde arte, ciencia y filosofía redefinieron la manera de pensar… y de beber. Entre talleres de artistas y laboratorios de alquimistas, el vino se convirtió en símbolo de intelecto y refinamiento, mientras la magia adquiría un aura científica en manos de inventores y sabios.
Todo esto nos llevará a uno de los nombres más fascinantes de la historia: Leonardo da Vinci, y su misteriosa conexión con el vino, la mecánica y los enigmas que aún hoy nos intrigan.

🪄🍷
@magiayvino | El arte de brindar con ilusión

¿Te gustó la nota? Si querés, podés apoyar al blog:

Invitame una copa