Los trovadores, Burdeos y la magia cortesana
Entre castillos, cortes y jardines amurallados, el vino comenzó a adquirir un nuevo significado: símbolo de prestigio, seducción y refinamiento. Este capítulo nos lleva al corazón de la cultura cortesana medieval, donde las copas no solo se alzaban en banquetes, sino que acompañaban versos, intrigas, y juegos de ilusión sutil.
Magia y Vino a través del tiempo – Cap. 10
Si venís siguiendo la serie, habrás notado que venimos recorriendo la historia de la magia y el vino de forma cronológica. Sin embargo, para entender el poder y la seducción que el vino adquirió en las cortes, y para que la historia de los naipes tenga sentido, vamos a dar un pequeño salto hacia atrás. Nos vamos a zambullir en los siglos XII al XV, un periodo fascinante donde los castillos eran el escenario de un show increíble que mezclaba poesía, banquetes y mucho, mucho misterio. Que se abra el telón!
Trovadores y trovadoras: el arte de rimar con vino
En el sur de Francia, durante los siglos XII y XIII, floreció la figura del trobador —poeta y músico cortesano que componía en lengua occitana— y su equivalente femenina, la trobairitz. Aunque su época dorada fue previa a la Baja Edad Media, su influencia se prolongó hasta bien entrado el siglo XIV.
Muchos de estos poetas hicieron del vino un símbolo recurrente en sus canciones de amor (cansos) y sátiras sociales (sirventés). En los versos de Raimbaut de Vaqueiras, Arnaut Daniel o la trobairitz Castelloza, el vino era placer, entrega, inspiración… y a veces, desconsuelo.
“Lo vin fort me dona sabensa / e lo dolç, coraisson”
(«El vino fuerte me da sabiduría / y el dulce, corazón»)
—Fragmento atribuido a Peire Vidal (c. 1175–1205)
En las cortes occitanas, como la de Leonor de Aquitania en Poitiers, el vino acompañaba los recitales y juegos de ingenio. Era parte del rito poético, del arte de seducir con palabras… y de confundir con artificios visuales. Y no podemos hablar de esta reina francesa, nieta de trovadores, sin mencionar que fue una figura clave en la historia de nuestro querido Malbec, especialmente en su expansión y popularización.
Se le atribuye haber llevado cepas de Malbec de Cahors a Inglaterra cuando se casó con Enrique II, contribuyendo a su difusión en ese país. Además, se dice que promovió el consumo de este vino en la corte real inglesa y que, gracias a ella, los ingleses comenzaron a importar regularmente el vino de Cahors, según cuenta Pablo Lacoste en ENOLIFE.

Burdeos: una región que se afirmaba
Ya para el siglo XIV, Burdeos era uno de los centros vitivinícolas más importantes de Europa. Tras el matrimonio entre Eleanor de Aquitania y Enrique II Plantagenet (1152), la región quedó bajo dominio inglés durante casi tres siglos. Eso abrió la puerta a un intenso comercio de vino entre Gascuña y las islas británicas.

Los llamados claret wines (claretes) —ligeros, pálidos y perfumados— se exportaban desde el puerto de Burdeos hacia Londres, Bristol y Dublín. El historiador Jean-Robert Pitte señala que hacia 1350, más del 80% de las exportaciones bordelesas eran de vino. La exportación de vino quedó paralizada con el estallido de la Guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra en 1337 seguido por la expansión de la Peste Negra que devastó la zona. A finales del conflicto, en 1453, Francia tomó posesión de la provincia, asumiendo por lo tanto el control de la producción de vino en la región [fuente].
En documentos de la Compagnie des Vins de Bordeaux, ya se regulaba el uso de barricas de roble, el cobro de impuestos según calidad, y el control de bodegas por gremios. Todo esto convirtió a Burdeos en un símbolo de poder económico, pero también de refinamiento. Estas regulaciones tempranas, impulsadas por los gremios locales, anticipaban —siglos antes— el espíritu de las futuras Appellations d’Origine Contrôlée que hoy conocemos.
La magia cortesana: ilusión, galantería y poder
La corte no era solo un lugar de política: era un teatro. En sus pasillos y jardines se desarrollaban espectáculos que combinaban poesía, música, danza, escenografía… y también trucos visuales.
En los llamados entremeses, pequeños actos representados entre platos de un banquete, se incluían actuaciones de bufones, malabaristas y encantadores. Algunos documentos, como los Libros de cuentas del duque Juan I de Berry, mencionan pagos a artistas “de mirages et tromperies” (de espejos e ilusiones).

Historia para no dormir
Un ejemplo famoso es el Banquete del Faisán (1454), organizado por Felipe el Bueno. Allí, entre manjares y vino de Burdeos, se presentaron escenas mitológicas, autómatas y efectos de luz que deslumbraban a los comensales.
El vino como arte escénico
En estas cortes, la experiencia no se limitaba al paladar. El servicio se volvió ceremonial: se usaba vajilla fina de plata, se ambientaba el espacio con aguas perfumadas con romero o pétalos, y cada elemento, desde el vaso hasta las copas, buscaba impresionar.
En Le Ménagier de Paris, se describe cómo los sirvientes volcaban el vino desde toneles con arreglo visual meticuloso, y cómo el lavado de manos al inicio de la comida se perfumaba para abrir los sentidos. Y entre platos, no faltaban entremeses teatrales que combinaban comida, luz e ilusión, transformando el banquete en espectáculo.

¿El inicio de la cartomagia?
Dentro del ilusionismo, conocemos como cartomagia a los efectos realizados con naipes. Si bien los registros de los primeros cartomagos bien documentados datan del siglo XVIII, me resultó interesante estudiar qué pasaba en esta época ya que, como cuenta History of Card Tricks en Vanishing Inc Magic, los naipes llegaron a Europa hacia finales del siglo XIV, probablemente a través de comerciantes islámicos. Sus raíces se remontan a China en el siglo IX, y desde allí se difundieron por India, Persia y Egipto, donde los mamelucos ya utilizaban cartas con palos simbólicos.
El primer testimonio escrito europeo sobre juegos de cartas data de 1377, en un tratado del fraile dominico Johannes de Rheinfelden (alemán suizo), quien describió el uso de cartas en cuatro palos con trece rangos —muy similar al mazo actual— y reflexionó sobre su simbolismo.

Poco después, los naipes comenzaron a circular en Francia, Italia, España y Alemania, al mismo tiempo que el vino de Burdeos se servía en copas de plata, y los trovadores encantaban a la nobleza.
Ahora bien, ¿cómo pasaron de juego de salón a herramienta de magia? La respuesta está en los tramposos…
Ya en el siglo XV, se documentan casos de tramposos en París que manipulaban las cartas con técnicas de engaño. El monje y matemático Luca Pacioli menciona juegos de cartas con fines ilusionistas en su libro De Viribus Quantitatis, considerado como el libro de magia más antiguo del mundo, entendiendo el término magia en un sentido moderno de entretenimiento para el público [fuente].

Curiosidades de Magia y Vino en esta etapa
- En el Livre des fais et bonnes meurs du sage roy Charles V (Libro de las obras y las buenas costumbres del sabio rey Carlos V), se describe el gusto del rey por vinos elegantes servidos en copas de cristal tintado. [fuente]
- La tradición de los banquetes temáticos con elementos de ilusión visual se consolidó en las cortes de Borgoña, Saboya y Francia entre los siglos XIV y XV. [fuente]
- La poeta Christine de Pizan describe en su Livre des Trois Vertus (Libro de las tres virtudes) cómo las damas usaban perfumes a base de vino y flores para atraer cortesanos. [fuente]
- Según registros de 1387, el puerto de Burdeos exportó más de 700.000 hectolitros de vino solo hacia Inglaterra. [fuente]
- El Arcano mayor I (uno) de los naipes de Tarot es El Mago. Se representa por medio de la figura de un hombre joven, detrás de una mesa en la que se encuentran diversos objetos (los símbolos de los palos de los arcanos menores: copas, bastos, espadas, oros). También se le llama trovador, conjurador, brujo y zapatero remendón. [fuente]
Si recién llegás a la serie…
No te pierdas los capítulos anteriores, donde venimos haciendo un recorrido de la historia del vino y de la magia. Acá encontrarás el índice completo.
Lo que viene…
1492. Las carabelas parten hacia lo desconocido, pero llevan consigo toneles de vino. En el próximo capítulo exploraremos cómo el vino cruzó el Atlántico, qué papel jugó en la colonización, y cómo comenzó a escribirse la historia del vino en América… y en Argentina.
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@magiayvino | El arte de brindar con ilusión
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Invitame una copa
Vengo del mundo IT y encontré en el vino una forma de contar historias, descubrir lugares y compartir experiencias. Me capacité en C.A.V.E. y desde El Vino del Mes escribo sobre vino argentino con una mirada cercana y curiosa. También soy ilusionista, creador de #MagiayVino (@magiayvino), guitarrista y miembro fundador AWB.
